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Ayer fui a diputados a acompañar a hermanos de nuestra congregación que expusieron a favor de la vida. Me pidieron que filmara las ponencias y por eso me enviaron con una cámara del canal. Llegue me acredite y pase al lugar de la prensa, puse el trípode, monté la cámara, le puse el micrófono de aire y la encendí, sin embargo, aunque estaba encendida no captaba ninguna imagen. La apague, la encendí y nada. Le pedí entonces a un hijo espiritual, que estaba conmigo, que se fijara mientras yo hacia una llamada. Al rato llegue y estaba funcionando, lo agradecí y me senté. Al rato, vino Damaris y me dice: ¿Todo bien con la cámara? ¿le sacaste la tapa que cubre el lente? 

-Si – contesté muy seguro, pero ahí me di cuenta lo que había pasado. Lo miré a Guille y él se sonrió. Había montado la cámara, la había encendido, pero no le había sacado la tapa… aunque funcionaba, no captaba la imagen, porque el lente estaba cegado!!!

 

Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. Porque el Señor es el Espíritu y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. (2 Co 3:16-17)

 

Pablo habla que sus antiguos compañeros de fe, los judíos, están cegados con un velo y que por ello no pueden ver la revelación de Dios en Jesucristo, pero que cuando se conviertan al Señor, el velo será removido. 

A menudo muchos de aquellos que profesamos la fe necesitamos ser convertidos, es decir, ser liberados de tapas que no nos permiten captar la imagen de lo que Dios quiere mostrarnos. 

Solemos ver la conversión como un momento puntual, sin entender que la conversión es una practica continua necesaria cuando sirvo a un Dios dinámico y a la vez estoy expuesto a mi propia tendencia de encasillar a Dios y etiquetarlo para poder diseccionarlo. 

Muchas veces Dios me ha dicho: Conviértete, ya no para salvación, sino para poder aggionarme a sus propósitos en este momento de la historia humana. Y muchas veces me he querido mantener en mis caminos aprendidos, seguros y contenedores. Cuando hago esto, cuando me cierro a los cambios que Dios me propone, experimento que mi experiencia con Dios se vuelve rutinaria y sin vida… estoy mutando mi relación en religión. 

 

No siempre significa que cuando te conviertas cambiarás tu creencia, a veces tu creencia, (Creer en Jesús como tu Salvador), es correcta, pero muchas veces la conversión implica profundizar tu experiencia con Dios. Pablo lo experimentó así, el era fariseo, pero cuando conoció a Cristo, agradeció su pasado y avanzó a una relación con Jesús. El siempre lo vio como una profundización de su experiencia con Dios. 

 

Déjeme darle tres ejemplos personales: Me convertí (Creí efectivamente en Jesús como mi Salvador) en el año 1978, pero tuve una experiencia con el Espíritu en el año 1992, en el año 1998 descubrí el poder de la fe en acción… cada uno de estos eventos que se resumen en dos líneas fueron eventos muy luchados, primero de una religión a una relación, después de una relación a una experiencia de descubrimiento del Espíritu Santo y de esta a una materialización de lo que creo a lo que vivo mediante la fe… Cada uno de estos eventos requirió una conversión. 

 

¿Qué tapa te está bloqueando la visión que Dios quiere que tengas en este tiempo? Convertite. ¿No entiendes a Dios y sus planes en este tiempo? Dios no está equivocado, lo que necesitas es sacar la tapa que te obtura la visión. 

 

Dios le dice a su profeta, profeta con años de ministerio:

 

“Si te convirtieres, yo te restauraré y serás como mi boca” (Jer 15:19)

 

Jeremías ya era profeta, pero se ve que necesitaba sacar la tapa del lente para captar lo que Dios quería que viera en ese tiempo peculiar de la historia de su vida. Los velos se remueven con la conversión. 

 

Señor, soy dado a atrincherarme en la seguridad de mi experiencia pasada contigo… sin embargo, entiendo el valor de estar abierto al Espíritu Santo y a tu mover hoy… ayúdame a remover los velos que no me dejan ver tu Gloria en este día. Amén. 

 

Pr. Daniel Cattaneo

Pr Daniel Cattaneo

 Soy Daniel Cattaneo, Pastor principal de Iglesia Redentor, Apóstol, Conferencista Internacional. Te invito a mi blog para que puedas ser bendecido con la palabra de Dios, por medio de los devocionales que comparto. Dios te bendice!

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