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         Nhm 4:10 Por su parte, la gente de Judá decía:

         «Los cargadores desfallecen,

         pues son muchos los escombros;

         ¡no vamos a poder

         reconstruir esta muralla!»

         11 Y nuestros enemigos maquinaban: «Les caeremos por sorpresa y los mataremos; así haremos que la obra se suspenda».

         12 Algunos de los judíos que vivían cerca de ellos venían constantemente y nos advertían: «Los van a atacar por todos lados».

          

A raíz de un tema de oposición que Nehemías enfrenta y del cual vamos a ocuparnos mañana, el pueblo que está abocado a la obra, la gente que produce una diferencia, se desanima.

 

¿Conoce el desanimo?

 

Yo si, es ese momento en que no tenes ganas de nada, donde los brazos te pesan y en donde tenes unos anteojos con cristales tonalizados y que te hacen ver todo gris a negro oscuro.

Si usted vive en Argentina, en algún momento es visitado por el desanimo. También en la Jerusalén de Nehemías ya hacía algunas visitas.

 

 

¿Quién produce el desanimo?

 

Cuando la realidad se impone sobre la verdad, la magnitud de la tarea, la circunstancias que se levantan, las dificultades y la conciencia de nuestra pequeñez, hace que aparezca el desanimo.

En la historia bíblica la gente que se empieza a quejar y a declarar derrota son la gente de Judá. Tienen dos característica:

        

         A.- Gente de Influencia.

         B.- Con lazos con los abiertos enemigos de la obra. “vivían cerca de ellos”

 

El desanimo produce:

 

        

         A.- Perdida de fuerzas. “los cargadores desfallecen”.

         B.-Visión negativa. “son muchos los escombros” Nos invita a ver la cantidad de escombros, que de hecho son menos que cuando empezamos.

         C.- Una declaración de derrota. “no vamos a poder reconstruir una muralla”.

         D.- Pesimismo: “los van a atacar por todos lados”.

         E.- Contagio. El desanimo es altamente contagioso.

 

Como se combate el desanimo:

 

A.- Agrupado por familia. “13Así que puse a la gente por familias”. Ese es nuestro fuerte, es nuestro lugar seguro, es el grupo intimo. Es la gente que te puede ver en tu peor versión, son la gente que conoce tu lado oscuro… ese es el lugar desde donde se emerge del desanimo.

Cuando hablo de familia, también hablo de tu iglesia, de tu red, ese lugar donde podes hablar con tus hermanos, con tus líderes, con tus pastores.

 

B.- Re dirigió las miradas. En vez de estar mirando los escombros o al enemigo, Nehemías les enseñó a quién mirar: “«¡No les tengan miedo! Acuérdense del Señor, que es grande y temible,” Miremos a Dios, no dejemos que las circunstancias comprometan mi fe.

 

C.- Les recordó cuál era la razón practica. Una ciudad sin murallas, era una ciudad insegura. El templo que estaba reconstruido, estaba indefenso. Las casas estaban indefensas. Una vida sin seguridad es una vida en esta permanente de alerta, por lo tanto les recuerda que esta obra, es necesaria y les dice: “y peleen por sus hermanos, por sus hijos e hijas, y por sus esposas y sus hogares».

Los primeros afectados de mi abandono va a ser mi familia. En estos días un hombre muy enojado por ciertas “aparentes” desprolijidades, pegó un portazo en una de las iglesias y aunque lamentó su decisión, mi mayor preocupación es que en su actitud intempestiva no calculo los daños a su familia. Yo agradezco haber pasado por alto las ofensas, haberme sobrepuesto de las amenazas, aguantado la critica… cuando hice eso, pelee por mi familia, por mis hijos, por mi esposa, por mi hogar.

 

D.- Los comprometió con otros: “20 Por eso, al oír el toque de alarma, cerremos filas. ¡Nuestro Dios peleará por nosotros!»

Hay otros que dependen de vos. Se lo he dicho a muchos que han venido a lo largo de los años a renunciar, yo no puedo renunciar. No por mí, sino por los que dependen de mí. Esta obra no es mía, es de Dios, pero tengo una obligación, estoy comprometido con otros y no tengo permisos para dejar mi labor. Cuando toquen la alarma estaré con ellos y si llegara a tocar la mía, sé que ellos estarán conmigo.

 

Hoy, en este contexto tan difícil, vamos a pelear contra el desanimo. Oremos juntos:

 

        

         Señor, hoy venimos a luchar contra el desanimo. Declaramos las palabras de Jeremías 31: 17 “Se vislumbra esperanza en tu futuro”. Hoy cerramos filas, cubro las espaldas de mis hermanos, de su casa, me comprometo contigo y con ellos. Nosotros vamos a terminar nuestra porción del muro y creer que viene lo mejor, me preparo para recibirlo. Amén.

 

 

Pr. Daniel Cattaneo

Pr Daniel Cattaneo

 Soy Daniel Cattaneo, Pastor principal de Iglesia Redentor, Apóstol, Conferencista Internacional. Te invito a mi blog para que puedas ser bendecido con la palabra de Dios, por medio de los devocionales que comparto. Dios te bendice!

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