>

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

Nehemías se ha brotado y antes de hablar con sus hermanos, antes de hablar con su rey, antes de cualquier cosa, ora. Gracias al Espíritu Santo, nosotros en la biblia podemos entrar en punta de pie y podemos oír las oraciones, esas que se dan en lo privado, en lo intimo. Hoy te animo a que entremos con mucho respeto y que escuchemos con mucha reverencia el momento sagrado cuando un hombre se arrodilla y abre su corazón delante de Dios.

A lo largo del libro veremos a Nehemías elevar oraciones, allí en medio de las diversas situaciones, Nehemías es un hombre de oración. En esta oración yo reconozco tres grandes secciones:

 

A.- Adoración. 

Nhm 1: 5 Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; 6esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; 

La adoración es el momento en el cual yo reconozco delante de quien estoy, no estoy entrando en un templo humano, estoy entrando en el santuario celestial… y por lo tanto, debo hacerlo con recogimiento. Notemos que cosas Nehemías destaca de la inconmensurable grandeza de Dios: Dios es Fuerte, Grande, Temible, Confiable (guarda el pacto), Misericordioso… Su adoración está vinculada a su experiencia venidera. Cuando adoramos estamos reconociendo aquellos aspectos de su inmensidad que a los que nos arroja nuestra experiencia. Recordemos que el está orando, ayunando y en esa experiencia reconoce que si no es por la Fuerza de Dios, que Dios es más grande que el desafío que lo carga, que El es más temible que Artajerjes, confiable ha estado recordando la palabra y cree que Dios va a cumplir sus promesas, y Misericordioso… El necesita misericordia… ya que el segundo aspecto de la oración es la confesión. 

 

B.- Confesión. 

… y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado. 7En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo. 8Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos;

Este segmento de la oración es maravillosa, Nehemías nació en el exilio y el no participó directamente de los pecados que causaron que el pueblo de Israel fuera llevado a Babilonia, como esclavos… Sin embargo, en vez de culpar a todos los demás, Nehemías se identifica con el pecado del Pueblo… Lo hace suyo… y lo confiesa delante de Dios…

En un contexto como el que vivimos esto me golpea muy fuerte, deberíamos arrodillarnos delante de Dios y pedir perdón por los pecados de la nación… Por las valijas de dinero, por la pobreza de la nación, por la indiferencia hacia el pobre, por la corrupción, por abrazar una cultura ofensiva a Dios. 

Mientras no podamos mirar las cosas como las ve Dios nuestra confesión será un reconocimiento mental del mal, pero nunca un arrepentimiento. 

 

C.- Petición. 

9 pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre. 10Ellos, pues, son tus siervos y tu pueblo, los cuales redimiste con tu gran poder, y con tu mano poderosa. 11Te ruego, oh Jehová, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora buen éxito a tu siervo, y dale gracia delante de aquel varón.

A veces pareciera que lo anterior es un paso para llegar a esto, pero cuando hay adoración verdadera, cuando hay arrepentimiento sincero, la petición es la correcta. Nehemías no pide algo para si, pide para lograr su destino… lo que Nehemías pide es que Dios se acuerde de su pacto (recuerde el adoró a Dios como un guardador de pactos) y le pide que lo guie en lo que va a hacer… la oración no se cierra, pareciera que la oración sigue, a lo largo de toda la obra, como que el Amén se dirá al final del cumplimiento del propósito…

No está mal pedir por nuestras necesidades personales, lo que está mal es que la mayoría de nuestras necesidades personales están desconectadas del propósito. 

 

 

Hoy vamos a orar. 

Señor, Te adoramos. Hoy venimos al pie de la cruz, venimos a la fuente de vida, a rendirte hoy otra vez nuestras vidas. A declarar que tu eres maravilloso, tu amor excede nuestra rebeldía, nos convence y nos atrae. Tu amor nos hace confiar en la nueva oportunidad que el arrepentimiento nos abre, hoy confesamos nuestro pecado, aceptamos nuestra responsabilidad y nos rendimos completamente a ti. Señor, hoy necesitamos tu gracia para vivir la vida sobrenatural a la que estamos destinados y a ese destino evocamos nuestra existencia… En el nombre de Jesús, Amén.

Pr. Daniel Cattaneo

Pr Daniel Cattaneo

 Soy Daniel Cattaneo, Pastor principal de Iglesia Redentor, Apóstol, Conferencista Internacional. Te invito a mi blog para que puedas ser bendecido con la palabra de Dios, por medio de los devocionales que comparto. Dios te bendice!

Newsletter

¡ SUSCRIBITE !, y recibí los Dias de Reconexión con Dios directamente en tu correo electrónico.
¿Te vas a perder lo que Dios quiere decirte?

©2020 Pr. Daniel Cattaneo. Todos los derechos reservados.
desarrollador web: Rodrigo Gould

Buscar