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Día de Reconexión 951- El poder del pentecostés 5

Hemos estado hablando en estos días sobre la necesidad de recibir el poder de convicción del Espíritu Santo en esta búsqueda de renovación personal.

Ayer yo les hablaba de ser convencidos de que la justicia me envuelve de tal manera que Jesús sea visto en nosotros.

Es más me aventuraba a decirles que cuando orábamos, predicábamos, sanábamos era Jesús en nosotros lo que Dios veía. Esto tiene una derivación que es que cuando siendo revestidos de la justicia de Jesús nos empeñamos en mantener nuestros hábitos pecaminosos hay un conmoción celestial.

Pablo se pregunta en 1 Co 6:15

¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Tomaré, acaso, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? ¡De ningún modo!

 

La justicia de Jesús es pisoteada en mí cuando siendo revestido por ella, vivo en discordancia  con ella.

 

He 10:26 Si después de recibir el conocimiento de la verdad pecamos obstinadamente, ya no hay sacrificio por los pecados. 27 Sólo queda una terrible expectativa de juicio, el fuego ardiente que ha de devorar a los enemigos de Dios. 28 Cualquiera que rechazaba la ley de Moisés moría irremediablemente por el testimonio de dos o tres testigos. 29 ¿Cuánto mayor castigo piensan ustedes que merece el que ha pisoteado al Hijo de Dios, que ha profanado la sangre del pacto por la cual había sido santificado, y que ha insultado al Espíritu de la gracia?

 

Ud y yo necesitamos temer y temblar, porque el tremendo privilegio de haber sido justificados nos obliga a vivir vidas concordantes con la cubierta que hay sobre nosotros.

Algunos cuando leen este pasaje encuentran razones para pensar que la salvación se pierde, yo encuentro una tremenda esperanza, este no es el pecado imperdonable, es el pecado imposible…. el hombre de Dios es convencido por el Espíritu y lo trae a un tiempo de arrepentimiento y convicción.

 

Hoy es un día para volver, Ezequiel cavó en el templo y halló hombres de Dios haciendo todo tipo de abominaciones. Si estás allí, hoy Dios te alumbra con el Espíritu para que vuelvas y dejes de afrentar lo que te ha cubierto con justicia, la sangre de Jesús.

 

Señor, trae un bautismo de arrepentimiento en medio de tu iglesia y arrojarnos decididamente a tus brazos, viviendo vidas que sean concordantes con la justicia que nos ha sido imputada. Gracias por Jesús. Amén.  

 

 

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Día de Reconexión 950- El poder del pentecostés 4

Yo sigo trabajando para producir una renovación espiritual en mi vida. Diez días antes del Pentecostés Jesús le dijo a sus discípulos lo siguiente:

 

Hch 1:8 Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.

 

Y recibiréis poder… Strong: G1411: δύναμις (dúnamis) ¿Cuál es el aporte que el Espíritu trae a la vida de aquellos que experimentamos un pentecostés en nuestras vidas?

 

Déjeme mostrarle algunas aristas del concepto de poder que habitualmente no consideramos.

 

El Espíritu Santo nos traerá Poder de Convicción.

 

Jn 16:8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de su error en cuanto al pecado, a la justicia y al juicio; 9 en cuanto al pecado, porque no creen en mí; 10 en cuanto a la justicia, porque voy al Padre y ustedes ya no podrán verme; 11 y en cuanto al juicio, porque el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado.

 

1.- Convencerá al mundo de pecado.

2.- Convencerá al mundo de justicia.

 

Vimos que debemos en este punto entender que no hay nadie como Jesús. Pero ahí no termina la convicción que el Espíritu causa en cuanto la justicia.

Cuando somos convictos de pecados quedamos quebrantados pero la convicción de justicia nos llena de esperanza. ¿Por qué?

Porque en Romanos 4:25, el apóstol Pablo dijo que Jesucristo: “fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación”.

Jesucristo volvió al Padre porque había terminado Su obra aquí. Cuando murió en la cruz, murió una muerte de juicio. Llevó mi culpa y la culpa tuya, y murió en nuestro lugar.

Fue entregado por nuestra transgresión.

Pero fue levantado para nuestra justificación.

No sólo han sido restados nuestros pecados, sino que también Su justicia nos ha sido sumada, añadida. Eso es de suma importancia porque usted y yo necesitamos justicia. No es suficiente tener los pecados perdonados. No podemos estar ante la presencia de Dios, si no somos nada más que unos pecadores perdonados.

El me ha envuelto con su justicia y cuando Dios me ve, ve a Jesús.

Cuando estoy orando El ve a Jesús orando.

Cuando pongo mi mano sobre los enfermos El ve a Jesús sanando.

Cuando doy una orden a un demonio, el demonio ve a Jesús dando la orden.

Su justicia me ha sido imputada y he sido revestido del varón justo, soy un cristiano, Cristo pequeño.

Hoy es un día para vivir en la convicción de que he sido revestido de la justicia de Jesús para ya sea delante de Dios o delante de los demonios solo se vea a Jesús en mi.

 

Gracias, porque tu justicia Jesús me envuelve y me llena de autoridad. No soy yo, sino es lo que me cubre, tus obras justas oh Jesús. Bendito seas, Hijo de Dios.

 

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Día de Reconexión 949- El poder del pentecostés 3

Estamos caminando hacia nuestro pentecostés. Diez días antes del mismo Jesús le dijo a sus discípulos lo siguiente:

 

Hch 1:8 Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.

 

Y recibiréis poder… Strong: G1411: δύναμις (dúnamis) ¿Cuál es el aporte que el Espíritu trae a la vida de aquellos que experimentamos un pentecostés en nuestras vidas?

 

Déjeme mostrarle algunas aristas del concepto de poder que habitualmente no consideramos.

 

El Espíritu Santo nos traerá Poder de Convicción.

 

Jn 16:8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de su error en cuanto al pecado, a la justicia y al juicio; 9 en cuanto al pecado, porque no creen en mí; 10 en cuanto a la justicia, porque voy al Padre y ustedes ya no podrán verme; 11 y en cuanto al juicio, porque el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado.

 

 1.- Convencerá al mundo de pecado.

 2.- Convencerá al mundo de justicia.

 

En segundo lugar, dijo el Señor que el Espíritu Santo: “convencerá al mundo de justicia”.

Explicando sus implicancias Jesús dice:

 

10 en cuanto a la justicia, porque voy al Padre y ustedes ya no podrán verme;

 

Lo segundo que me imparte el Espíritu Santo es el poder de la convicción en cuanto a la justicia de Jesús.

Me convence de mi pecado y me lleva al arrepentimiento, pero ahora en el arrepentimiento me señala que hay uno que es justo, uno que no cometió pecado, uno que no es igual a nadie.

Fue Juan que cuando lo vio, exclamó: “He aquí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.

Cantares dice de él, que es señalado entre diez mil, Isaías nos habla “que no cometió pecado, ni hubo engaño en su boca”.

Lo primero que está convicción me da tiene que ver con quién es Jesús. El es maravilloso.

Hubo un tiempo en que muchos de nosotros estábamos enamorados de Jesús, que respirábamos Jesús, que comíamos Jesús, que soñábamos Jesús… pero un día eso se serenó y Dios paso a ser parte normal de nuestra vida. Tanto es así que algunos hasta nos olvidamos cómo era nuestra vida antes de Jesús y al hacerlo evidenciamos que al Espíritu Santo le está costando convencernos de pecado.

Conozco a algunos que siendo jóvenes y estando de novios con las que hoy son sus esposas nos costaba mantenernos en santidad, eran demasiado apasionados y cada dos por tres los teníamos en diáconos por esto y por aquello. Hoy cuando vienen a contarme que están en conflicto, que pasan semanas sin tocarse, con la confianza de alguien que los ama les pregunto si me quieren volver loco. Les digo: ¿No será tiempo que recuerdes lo que te apasionaba por el o ella? ¿No deberías volver al primer amor?

Algo así creo que el Espíritu Santo quiere traer a nuestra vida….

 

No hay nadie como tu,

Precioso y glorioso,

Tan bello y tan hermoso!!!!

 

Hoy es un día para re enamorarnos de El. Que el Espíritu Santo nos convenza de su justicia… Para los creemos El es precioso.

 

Señor, hoy quiero volver a apasionarme por vos. Nunca dejes que otras cosas nos aparten de tu amor, nada se compara a vos. Mejor son tus besos!!!! Amén.

 

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Día de Reconexión 948- El poder del pentecostés 2

Ayer vimos que el Espíritu Convencerá a aquellos que estamos dispuestos a oírlo.

El pasaje que estoy leyendo es:

 Jn 16:8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de su error en cuanto al pecado, a la justicia y al juicio; 9 en cuanto al pecado, porque no creen en mí; 10 en cuanto a la justicia, porque voy al Padre y ustedes ya no podrán verme; 11 y en cuanto al juicio, porque el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado.

 

 

1.- Convencerá al mundo de pecado.

 En el ministerio presente del Espíritu Santo en el mundo “Convencerá al mundo de pecado”, y nuestro Señor explicó lo que eso significaba. Él dijo: “De pecado, por cuanto no creen en mí”

La condición de incredulidad, es muy grave y no hay remedio si una persona rehúsa aceptar a Cristo.

Si tu corazón se ha vuelto duro como una roca, si vives y haces como si Dios no existiera. Entonces necesitas una visitación espiritual, porque El nos convencerá de pecado.

David es un ejemplo de creyente. Con toda las maravillas que Dios hizo con él y por el, cuando adulteró con Betsabé la Biblia relata este evento en solo 27 versiculos pero en realidad llevó 1 año o más y en todo ese tiempo el corazón de David está duro como una piedra. Un año en donde David sigue siendo rey de Israel, el arca está en el tabernáculo de David, pero el ha perdido el norte, está lujurioso, se vuelve irascible, quiere siempre tener la razón, se cree por encima del resto de los mortales. Todos se preguntan ¿Qué le pasa a David? David necesita una renovación espiritual. Por eso cuando en ese proceso escribe el salmo 51 el dice lo siguiente:

 

10Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,

y renueva la firmeza de mi espíritu.

11No me alejes de tu presencia

ni me quites tu santo Espíritu.

12Devuélveme la alegría de tu salvación;

que un espíritu obediente me sostenga.

 

David entendió que su problema era un problema que solo podía resolver el Espíritu Santo, que no era un tema moral o conceptual, el necesitaba ver las cosas como Dios las ve.

Que ¿Necesito decirte que está mal mentir? ¿Qué está mal mirar pornografía? ¿Qué está mal hablar mal de tu hermano? No, ninguno de esos pecados ignoras que están mal… ¿Qué necesitas? Un encuentro espiritual que te convenza de pecado, que entiendas que no puedes seguir por ese camino y que te arroje a los brazos de Dios.

Jesús dice que después del pentecostés los discípulos contarán con un poder a su disposición y es el poder de la convicción, que cuando se predique el evangelio los oyentes serán convencidos que necesitan de Dios. Que los hombres seremos confrontados en nuestros corazones por el Espíritu Santo y que pecar no nos será indiferente.

 

Hch 2:37 Cuando oyeron esto, todos se sintieron profundamente conmovidos y les dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: —Hermanos, ¿qué debemos hacer?

38—Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados —les contestó Pedro—, y recibirán el don del Espíritu Santo.

 

Por eso el himno, escrito por Charlotte Eliot, sonaba:

 

Tal como soy de pecador, sin más confianza que tu amor. Ya que me llamas a acudí, Cordero de Dios heme aquí.

 

Señor, soy sensible a tu voz que me guía al arrepentimiento. Vengo sin excusas a ser renovado, convencido de mi pecado pero seguro de tu gracia. Amén.

Pr. Daniel Cattaneo

Década de Expansión Ilimitada.
2015 – Año de Derramamiento.
Un Fuego Transformador viene a la Tierra.
 
@cattaneodani

 

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Día de Reconexión 947- El poder del pentecostés 1

Estuvimos caminando hacia nuestro pentecostés. Diez días antes del mismo Jesús le dijo a sus discípulos lo siguiente:

 

Hch 1:8 Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.

 

Y recibiréis poder… Strong: G1411: δύναμις (dúnamis) fuerza (literalmente o figurativamente); específicamente poder milagroso (por lo general por implicación un milagro en sí mismo): eficacia, fuerza, impetuoso, maravilla, milagro, capacidad, dar, poder, poderosamente, potencia, potestad.

Cuando leemos la palabra poder nuestra mente nos lleva a caminos ya recorridos, sin embargo creo que conviene preguntarnos ¿A Que poder se refiere? ¿sanidades? Los discípulos ya sanaban. ¿predicación? Los discipulos ya predicaban. ¿liberación? Ellos ya liberaban. Jesús les dice que dicho empoderamiento por la presencia de la persona del Espíritu Santo en medio de ellos les conviene. ¿Cuál es el aporte que el Espíritu trae a la vida de aquellos que experimentamos un pentecostés en nuestras vidas?

 

Déjeme mostrarle algunas aristas del concepto de poder que habitualmente no consideramos.

 

El Espíritu Santo nos traerá Poder de Convicción.

 

Jn 16:8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de su error en cuanto al pecado, a la justicia y al juicio; 9 en cuanto al pecado, porque no creen en mí; 10 en cuanto a la justicia, porque voy al Padre y ustedes ya no podrán verme; 11 y en cuanto al juicio, porque el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado.

 

La palabra griega para “convencerá” es “elegcho”, que significa “probar la culpabilidad”. Cuando el Espíritu Santo viniese, Él probaría la culpabilidad del mundo, así como un juez, o un abogado fiscal, produce evidencia para convencer al juez y a los miembros del jurado, de la culpabilidad de un acusado. El Espíritu de Dios, quiere producir evidencia en el corazón suyo y en el corazón mío, para traernos a esa convicción, y a una actitud de tomar una decisión. Debe haber convicción, antes de que podamos tener fe y confiar en Jesucristo.

Hoy es un día para escuchar al Espíritu Santo y nos convenza. No quiero ser convencido con mis argumentos. No quiero que los informadores me convenzan, yo quiero que el Espíritu Santo traiga convicción a mi corazón porque el no me llevará a la desesperanza sino que me llevará a los pies de Jesús.

 

Dulce Espíritu, habla a mi corazón en este día detengo mi andar para oír tu dulce voz. Cuando tu hablas mi corazón escucha bendición. Aún en la reprensión reconozco que tu voz es lo más maravilloso que puedo oír. Por favor, háblame otra vez. Quizás, como Samuel, me he confundido cuando te he escuchado, pero si vuelves a hablarme te prometo que como él te diré: Habla que tu siervo oye. Amén.

Pr. Daniel Cattaneo

Década de Expansión Ilimitada.
2015 – Año de Derramamiento.
Un Fuego Transformador viene a la Tierra.
 
@cattaneodani
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Día de Reconexión 946- Hacía mi pentecostés (XXXXX)

Día 50

 Pentecostés.

 

Hch 2:1 Cuando llegó el día

 

Hay un día en que llega. Para los hermanos de la primera iglesia fue un día como hoy del primer siglo. Para Wesley fue el 24 de mayo de 1738, cuando su corazón fue extrañamente calentado en una reunión en la calle Aldersgate, en Londres. Para Zinzendorf y los hermanos Moravos fue el 13 de agosto de 1727 cuando comenzó la reunión de oración que duró 100 años!!! Como verás, la fecha es lo de menos, lo importante es que hay un día que es diferente a todos los días!!!

Ese día es el que estamos buscando. Un día en donde Dios irrumpe en nuestras vidas y hace como Él quiere. Un día en que nosotros somos relevados del control aparente que tenemos de las circunstancias y entonces el “ya no yo, sino Cristo en mí” se vuelve deliciosamente, dolorosamente real.

Hemos estado caminando estos 50 días y tal vez muchos ya hemos llegado a ese día. Otros hoy lo alcanzaremos y otros deberán seguir un tramo más. Lo maravilloso es que ese día llega.

Yo ya viví ese día y ese día se ha convertido en la medida de mi vida. Vivo por reeditar ese día, sueño con ese día, fue un día tan real que determinó los eventos de los últimos 23 años de mi vida. Ese día fue algo maravilloso, Él rompió mis esquemas, hizo a un lado mis argumentos, me partió al medio… sería justo decir que ese día marco un antes y un después. Por eso, sé que aquel Noviembre 1992 fue “mi día”.

¿Pero acaso no habrá otro día? Claro que sí, creo que hay un día que va a superar aquel día y es por eso que estoy caminando con vos hacía mi pentecostés.

Quiero animarte a que hoy tengas un encuentro de altar con Dios y que clames por ese día.

 

En un cierto pueblo no había habido ningún avivamiento en años; la iglesia casi se extinguía, todos los jóvenes eran inconversos, la desolación reinaba intacta. Ahí vivía en una parte retirada del pueblo un anciano, herrero de ocupación, y tartamudo, que era molesto oírle hablar. Un viernes, mientras trabajaba en la herrería, su mente se afligió por el estado de la iglesia y de los inconversos. Su agonía fue tanta que fue inducido a dejar su trabajo, cerrar su taller, y pasar la tarde en oración.

Prevaleció y el domingo fue a ver al ministro, y quiso que hiciera una reunión. Luego de titubear, accedió el ministro, observando, sin embargo, que pocos asistirían. La organizó para esa tarde en una casa privada grande. Cuando llegó la tarde, se reunieron tantos que no cabían en la casa. Todo estuvo en silencio por un rato hasta que un pecador irrumpió en lágrimas y dijo que si alguien podía orar, pedía que oraran por él. Otro más siguió, y otro, hasta que las personas de cada rincón del pueblo estaban bajo gran convicción. Y lo sobresaliente fue que ellos concordaron que su convicción fue a la hora que el anciano estaba orando en su taller. Un poderoso avivamiento siguió. Así que prevaleció el anciano tartamudo, y como un príncipe, tenía poder con Dios. (Charles Finney, Conferencias de Avivamiento)

 

Hoy quiero orar por mí, por vos, por nosotros. Necesitamos un Derramamiento.

 

Señor, he sabido de tu fama;

tus obras, Señor, me dejan pasmado.

Realízalas de nuevo en nuestros días,

dalas a conocer en nuestro tiempo;

en tu ira, ten presente tu misericordia. Amén.

 

 

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Día de Reconexión 945- Hacía mi pentecostés (XXXXIX)

Día 49

 Acercando el Pentecostés: Velando la Promesa

 

En el día 5 de estos devocionales les contaba que en el año 1891 un joven resolvió no perderse una reunión de oración. ¿Cuánto hay que permanecer? ¿Cuánto tiempo es suficiente?

 

 “Fue el jueves 29 de septiembre de 1904, cuando diecinueve jóvenes y Evan Roberts asistieron a la reunión. Caminando hacia ella, empezaron a cantar: “Está viniendo, está viniendo el poder del Espíritu Santo. Lo recibo, lo recibo, es el poder del Espíritu Santo.”

Estando en la reunión, Evan Roberts empezó a sentir dolores de parto. En ese momento el Espíritu Santo le habló, diciéndole: “Esto es lo que necesitas.” Inmediatamente, él gritó: “¿Doblégame, oh Señor!”

Después de pasar un tiempo en la reunión, el Espíritu Santo le dijo que lo hiciera públicamente. Con lágrimas sobre sus ojos y mejillas, Evan empezó a gritar: “¡Doblégame! ¡Doblégame…! ¡Dobléganos!”

En ese momento el Espíritu Santo intervino sobre él de una forma tan penetrante que desde esa noche la cruz y la salvación de las almas serían el principal enfoque del avivamiento.”

 

Los 120 en el aposento esperaron el cumplimiento de la promesa. Si la promesa es tan maravillosa ¿Cuánto tiempo se puede esperar algo maravilloso? Roberts veló la promesa y prevaleció porque no soltó a Dios en su búsqueda de algo más para su vida y para su nación.

 

Gn 32: 26 Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices.

 

Cuando siglos después, Dios recuerda esto e inspira al profeta Oseas:

 

Os 12:4 Venció al ángel, y prevaleció; lloró, y le rogó; en Bet-el le halló, y allí habló con nosotros.

 

Si queremos vivir un pentecostés necesitamos prolongar esta búsqueda y no soltar lo que está Dios forcejeando con nosotros, porque Él quiere que nosotros conquistemos la bendición.

 

Hoy necesitamos velar sobre la promesa que se nos ha dado y decirle a Dios: No te dejaré sino me bendices.

 

Señor, Gracias porque si es verdad que yo me aferro a vos, también es que vos estás aferrado a mí. No me soltaras hasta bendecirme, no te soltaré hasta que me bendigas. Amén.

 

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Día de Reconexión 944- Hacía mi pentecostés (XXXXVIII)

Día 48

 Acercando el Pentecostés: Angustia del Alma

Sal 85:6 ¿No volverás a darnos nueva vida, para que tu pueblo se alegre en ti?

 

D.L. Moody dijo una vez: «Cuando veo que miles de jóvenes enfilan por el camino de muerte, siento que me caigo a los pies de Jesús en oración y lágrimas para ir y salvarlos.» Paul S. Rees escribió en Visión Mundial, «En el nombre del cielo y por amor a la tierra, no permitamos nunca que se enfríe ese insaciable deseo de ganar hombres y mujeres para Cristo.»

John Knox llevaba consigo en forma constante la carga de su patria. Oraba noche tras noche sobre el piso de madera de su escondite, donde su ocultaba de la reina María. Cuando su esposa le suplicaba que durmiera un poco, él respondía: «¿Cómo puedo dormir cuando mi patria no es salva?» Payne informa que a menudo oraba toda la noche con agonizante entonación: «¡Señor, dame a Escocia o muero!» Dios estremeció Escocia; Dios le dio a Escocia. Dios respeta una pasión así por las almas.

 

   John Wesley, instaba a los pastores de quienes dependía el futuro del avivamiento, exhortándolos a que «seamos todos de una misma actividad. Vivimos solamente para esto, salvar nuestras propias almas y las almas de quienes nos escuchan.» De nuevo, Wesley gemía: «Dame cien predicadores que no teman a nada sino al pecado, y nada deseen sino a Dios; y me importa un bledo que sean clérigos o laicos, pues ellos sólo estremecerán las puertas del infierno y exaltarán el reino del cielo en la tierra.»

David Brainerd, el misionero de los indios norteamericanos, compartía el clamor de su corazón al escribir en su diario: «Dejo este día para ayunar y orar preparándome para el ministerio…Antes del mediodía sentí un poder de intercesión por las almas inmortales…después del mediodía…Dios me facultó para agonizar orando, tanto que me empapé de sudor aunque estaba a la sombra y soplaba fresca brisa. Mi alma fue llevada a orar muy libremente por el mundo: jadeaba por las multitudes de almas. Pienso que hablé mucho más por los pecadores que por los hijos de Dios, aunque sentí que podía pasarme la vida llorando y clamando por ambos» (19 de abril de 1742).

 

Servimos a un Señor que al ver la ciudad de Jerusalén, su corazón se quebrantó y lloró por ella y sus habitantes. El apóstol Pablo, en sintonía con el corazón de Jesús, exclamaría:

 

Ro 10:1 Hermanos, el deseo de mi corazón, y mi oración a Dios por los israelitas, es que lleguen a ser salvos.

 

Moisés pidió ser aniquilado con el pueblo para detener la ira de Dios sobre ellos. Hay un nivel que nos acercará al derramamiento de Dios y es amar lo que Dios ama.  El propósito eterno de Dios para el hombre es la salvación y nuestro negocio es rogar para que miles lleguen a los pies de Jesús.

Necesitamos dejar una fe centrada en nosotros y nuestras necesidades, para enfocarla en Jesús y sus objetivos: La salvación del mundo.

Hoy es un día para pedirle a Dios que nos vuelva a dar vida, que llene nuestro corazón con el fuego que comparte la salvación.

 

Señor, dame el privilegio de llevar personas a tus pies. Dame el privilegio de hablarle a alguien de ti. Déjame ver multitudes viniendo a tu conocimiento. Amén.

 

 

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Día de Reconexión 943- Hacía mi pentecostés (XXXXVII)

Día 47

Acercando el Pentecostés: Inconformidad Santa

Sal 42:1 Cual ciervo jadeante en busca del agua,

así te busca, oh Dios, todo mi ser.

2Tengo sed de Dios, del Dios de la vida.

 

Sal 63:1 Oh Dios, tú eres mi Dios;

yo te busco intensamente.

Mi alma tiene sed de ti;

todo mi ser te anhela,

cual tierra seca, extenuada y sedienta.

 

Un ingrediente necesario, para vivir un tiempo de renovación, es tener una genuina hambre y sed de una experiencia de mayor profundidad con Dios. Los discípulos en el aposento alto estaban esperando una promesa que les impartiría poder para realizar una misión. Entendían que había algo más para ellos y esto los convertía en un grupo inconforme, es decir, necesitados de algo más para la gran comisión que Jesús le dejara.

 

Creció un gran deseo en Moody de tener el poder de Dios. Un día, “se tiró al piso, y entre lágrimas, gemidos y llanto, clamó a Dios ser bautizado con el Espíritu Santo y fuego” Años más tarde relataría: “Un día, en la ciudad de New York —¡qué gran día!—, no lo puedo describir. Muy raras veces me refiero a esto; es una experiencia casi demasiado sagrada para nombrarla. Pablo tuvo una experiencia de la que no pudo hablar por catorce años. Yo sólo puedo decir que Dios mismo me fue revelado, y tuve tan gran experiencia de su amor que tuve que pedirle que detuviera su mano.”  Moody estaba seguro de que si Dios no levantaba su mano, él  hubiera muerto.

 

La triste realidad que muchos viven es que como Saúl se cansan de esperar y tienden a tomar el asunto en sus manos. Piensan: “¿qué puede pasar si lo hago a mi manera?” Y entonces se acostumbran a hacer de Dios el que se recurre en casos excepcionales pero que no dependen de Él en lo absoluto.

Solo, cuando estamos desesperados por Dios, cuando como el ciervo nos negamos a beber cualquier agua que no sea el agua viva, es entonces que Dios entiende que estamos aptos para recibir un derramamiento.

Hoy deberíamos pedir a Dios ser incomodados al punto de clamar por una renovación, Dios tendrá que sentir el clamor de sus hijos que se levantan diciendo: Mi alma tiene sed de Dios.

 

Señor, quiero más, quiero más, más de tu Espíritu, más de tu Presencia, quiero más, más de ti. Amén.

 

 

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Día de Reconexión 942 – Hacía mi pentecostés (XXXXVI)

Día 46

Acercando el Pentecostés: Amor por la Palabra

 

Sal 119:97 ¡Cuánto amo yo tu ley!

Todo el día medito en ella.

98Tus mandamientos me hacen más sabio que mis enemigos

porque me pertenecen para siempre.

 

“El pecado te alejará de este libro (la Biblia) o este libro te alejará del pecado”. D.L Moody

 

Los períodos oscuros de la historia de la iglesia fueron tiempos en que la iglesia estuvo alejada de la Palabra. Fue el hallazgo del libro de la ley que hizo que el reinado de Josías fuera visitado por un despertar espiritual sin precedente. El apóstol Pedro, en el Pentecostés, se levantó y lleno del Espíritu Santo dio el primer sermón de la era de la iglesia llevando a la gente al pasaje de Joel 2. Fue el mover que hoy conocemos como Reforma, un tiempo en donde la traducción de la Biblia al idioma vernáculo o del pueblo acompañó tanto a Lutero, como a Huss, como a Wiclef.

¿Cómo vamos a tener un tiempo de profundidad con Dios si despreciamos la Palabra de Dios?

La Biblia es la palabra de Dios y por tanto, todo mover espiritual pasará por ella, no sobre ella.

Cuando ocurrió el despertar espiritual en los tiempos de Esdras se nos cuenta:

 

Nhm 8:2 Así que el día primero del mes séptimo, el sacerdote Esdras llevó la ley ante la asamblea, que estaba compuesta de hombres y mujeres y de todos los que podían comprender la lectura, … 8 Ellos leían con claridad el libro de la ley de Dios y lo interpretaban de modo que se comprendiera su lectura. 9 Al oír las palabras de la ley, la gente comenzó a llorar. Por eso el gobernador Nehemías, el sacerdote y maestro Esdras, y los levitas que enseñaban al pueblo, les dijeron: «No lloren ni se pongan tristes, porque este día ha sido consagrado al Señor su Dios.»

 

¿Qué me ocurre cuando leo la Biblia?

  • Soy convicto o convencido de pecado.
  • Soy desafiado a una vida de santidad.
  • Soy lleno de sabiduría para vivir una vida superior.
  • Soy advertido acerca de lo que me hará infeliz.
  • Soy impregnado de los pensamientos de Dios.

 

Tener una estrategia de lectura y estudio de la Biblia me ayudarán a caminar en la voluntad de Dios. Hoy es un día para hacerme el firme propósito de ser alguien que ame la Palabra. Te invito a orar el Sal 119:103-107.

 

Señor: ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras!

¡Son más dulces que la miel a mi boca!

De tus preceptos adquiero entendimiento;

por eso aborrezco toda senda de mentira.

Tu palabra es una lámpara a mis pies;

es una luz en mi sendero.

Hice un juramento, y lo he confirmado:

que acataré tus rectos juicios.

Señor, es mucho lo que he sufrido;

dame vida conforme a tu palabra. Amén.