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Día de Reconexión 1315 – Un altar, necesitamos un altar.

Un hecho notable es que Abram primero y Abraham después levantó altares en su vida.  ¿Para que se levanta un altar?

  • Celebrar la visitación de Dios. Gn 12:7 “Allí el Señor se le apareció a Abram” Tu haces un altar donde Dios te visita. Es un área de mover espiritual. Para mí es la cocina, cuando la mañana está en silencio, cuando todo está oscuro, cuando lo único que escucho es algún que otro pájaro, allí yo disfruto y celebro a Dios!!!

¿cómo no celebrar que Dios venga cuando tu lo buscas? David se preguntó ¿Quién soy yo y quien es la casa de mi padre? Yo vengo de un hogar donde mi padre era un tornero y mi madre una peluquera, no sé cuantas veces usted habrá recibido personalidades en su casa pero créame que cada mañana el Rey de Reyes y el Señor de Señores venga a encontrarse con este hombre me parece increíble.

Encontrarme con Jesús merece que cada mañana yo lo este esperando.

            Mi alma te espera en la noche; mientras haya aliento en mí, madrugaré a buscarte. Porque cuando tus juicios se manifiestan en la tierra, los habitantes del mundo aprenden justicia. Is 26:9

Abram levantó un altar para celebrar que Dios lo había visitado. Cuando como ayer Dios me visita en el altar mi corazón quiere saltar de alegría.

  • Para cambiar un destino. Cuando un hombre de Dios levanta un altar cambia su vida, el de su familia, cambia el destino de su nación. El altar cambia los destinos de la vida del hombre. Ayer un joven estaba allí en el altar y el hermano que lo trajo me lo presentó. Allí el decidió cambiar su vida y volver su corazón a Dios, dejar la droga, dejar las malas juntas… este camino que comenzó y que será una batalla tremenda, será como miles que he visto librar y ganar al Espíritu Santo en el corazón de hombres y mujeres que creen en El. Un altar cambia los destinos, cuando yo me arrodillo en un altar mi vida es transformada y soy hecho una criatura que se supera por el amor de Dios derramado en él.
  • Es un lugar de muerte. Hay gente que considera inapropiado llamar a este lugar altar. Porque altar es zabákj; raíz prim.; matar un animal (por lo general en sacrificio):— ofrecer, sacrificar, (hacer sacrificio, víctima, degollar, matar.

Acá no hay muertes, dicen y cuando lo dicen evidencian que no conocen lo que pasa aquí. Acá hay sangre, quien pasa al altar está muriendo…

Mueres a tus proyectos y planes.

Mueres a tus gustos.

Mueres a tu orgullo, a ti mismo.

El apóstol Pablo dice en Ro 12:1-2 “1 Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. 2 No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.”

Hoy es un día para encontrar un lugar sobre mis rodillas y hacer en este lugar un altar donde pueda encontrarme con Dios.

Señor, hoy te adoro y me alegro de poder hacer un altar en este lugar, es maravilloso que en este lugar estés conmigo. Gracias por acudir a esta cita de adoración. Amén. 

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Día de reconexión 1312 – Platos y ollas.

Cuando mandamos a nuestros hijos a lavar los platos del mediodía por lo general lavan la vajilla, los cubiertos y los vasos, pero suelen dejar las ollas y asaderas en remojo… Quizás solo pasa en mi casa, pero cuando les observamos que no han terminado ellos responden: Me dijiste los platos…

Ellos saben lo que les dije, pero han determinado saltearse algunos elementos de mi orden. Aún cuando han obedecido parcialmente, no creo que ningún padre considere que se ha obedecido a su mandato cuando han quedado todas las ollas y la mesada sin asear.

Este es el valor de la palabra “Pero” en Génesis 12:1, Dios dice “Pero” porque aún cuando Abram ha obedecido lo ha hecho parcialmente. Te comparto algunas ideas al respecto.

La obediencia parcial no se puede considerar obediencia.

  • La obediencia parcial implica una falta de radicalidad en la obediencia.
    • Y tomó Taré a Abram su hijo, y a Lot hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Sarai, su nuera, mujer de Abram su hijo,
    • Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.

Se requiere que Abram deje a su padre y a su sobrino también, sin embargo, por una cuestión cultural, porque su padre ya ha perdido un hijo, porque su sobrino se ha quedado sin padre o quien sabe porque pierde radicalidad en su obediencia y por lo tanto su obediencia es parcial. Es semejante a aquel discípulo que le dijo a Jesús: “Te seguiré pero deja que primero…” si hay otra cosa primero entonces no estas siguiendo porque se requiere que se sea radical en la obediencia.

  • La obediencia parcial se origina en la voluntad subyugada.

Abram había entregado a Taré el manejo de su visión y eso le había traído un problema. Aún cuando Taré quiera obedecer a Dios, Taré no había escuchado a Dios, ni había sido encomendado a hacer la obra. Por lo tanto, la obediencia fue parcial…

Lo que Dios nos habló no puede estar supeditado a nada, ni a nadie… Dios te habló, entonces has lo que tienes que hacer.

  • La obediencia parcial te hace detener en el camino. Dice la palabra que se detuvieron en Harán. El lugar, Harán, que posiblemente ellos fundaron y nombraron en honor a su familiar muerto, el padre de Lot, significa “Lugar seco”. Esa es la experiencia que arroja la obediencia parcial sequedad en la vida. El salmista no confiesa su pecado, sabe que tiene que hacerlo, pero su obediencia es parcial, entonces la descripción de su experiencia es: “3Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi gemir de todo el día. 4Mi fuerza se fue debilitando como al calor del verano, porque día y noche tu mano pesaba sobre mí.” (Sal 32)
  • La obediencia parcial no significa que te vaya mal. “todos sus bienes que habían ganado y las personas que habían adquirido en Harán,” a Abram le fue bien en aquel lugar en muchos aspectos, pero al estar en mitad de la obediencia todo tenía sabor a nada.

Hoy es un día para obedecer a Dios en todo lo que nos ha encomendado. No hacer lo menos desagradable (platos) y dejar lo más complicado (ollas)… Si entendimos lo que Dios nos dijo seremos bienaventurado si lo hacemos.

Jn 13: 17 ¿Entienden esto? Dichosos serán si lo ponen en práctica. (Jesús)

Señor, ayúdame en la obediencia sencilla, esa que no da muchas vueltas, sino que obedece de una la orden que vos das. Quiero ser obediente total… Amén.

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Día de Reconexión 1310 – ¿Recolección?

Hace unos días varios de los lectores de este devocional me advirtieron de que en lugar de decir “Día de reconexión” decía “Día de recolección”. Mi respuesta fue que el corrector ortográfico de la página era el culpable y empecé a prestar más atención, pero en reiteradas oportunidades se me filtraba el mismo error. Antes de ayer, Ezequiel, me hizo la misma observación y yo le di la misma respuesta, pero entonces él me explicó que cuando escribiera la palabra “reconexión” y el wordpress me lo indicara como error, apretará el botón derecho y entonces hiciera click en “aprender palabra” y mi computadora lo dejaría de identificar como error. Así lo hice y “milagrosamente” mi computadora aprendió esa palabra.

Los seres humanos necesitaríamos tener un botón derecho que nos diera la opción de aprender de nuestros errores. No podemos seguir culpando a la fatalidad por lo que nos pasa, no podemos echarle siempre la culpa al corrector de la vida por lo que nos ocurre. Es tiempo de aprender de nuestros errores.

Hg 1:6 Sembráis mucho, pero recogéis poco; coméis, pero no hay suficiente para que os saciéis; bebéis, pero no hay suficiente para que os embriaguéis; os vestís, pero nadie se calienta; y el que recibe salario, recibe salario en bolsa rota. 7Así dice el SEÑOR de los ejércitos: Considerad bien vuestros caminos.

¿Es culpa de la economía que vivas sin trabajo? ¿Es culpa de tu pareja que siempre vivas mal? ¿Es culpa de otro que hayas perdido la alegría? Necesitamos aprender de nuestros errores. Dios le habla al pueblo de los tiempos de Hageo y le manda que consideren sus caminos. No es por culpa de la sequía o del rinde de las semillas que haya escasez. No es por culpa de la ropa que están fríos o de la inflación que no les alcanza el dinero. El problema es que han puesto a Dios en un lugar secundario y no han aprendido de sus errores.

Ellos eran un pueblo que habían vuelto de un cautiverio, un cautiverio provocado por olvidar a Dios y ahora, volviendo a tener una nueva oportunidad, están cometiendo el mismo error que cometieron.

Por eso es el consejo de Dios:

8Subid al monte, traed madera y reedificad el templo, para que me agrade de él y yo sea glorificado–dice el SEÑOR. 9Esperáis mucho, pero he aquí, hay poco; y lo que traéis a casa, yo lo aviento. ¿Por qué?–declara el SEÑOR de los ejércitos–. Por causa de mi casa que está desolada, mientras cada uno de vosotros corre a su casa.

La samaritana había tenido cinco maridos y el que ahora tenía no era su marido… hubiera necesitado aprender de los errores, ¿no le parece? A veces es más fácil culpar a otros, a la vida o a Dios pero no examinar nuestros caminos y corregir nuestros pasos!!!

La reflexión de hoy es apretar el botón derecho y aprender de nuestros errores. Si no podes conservar un trabajo debes aprender de tus errores para revertir. Si tu esfuerzo no tiene el resultado que se merece, es necesario aprender que hay que cambiar para que eso se revierta. Si tus relaciones son inestables debes preguntarte qué hay que cambiar en tu trato hacia los demás. Si toda tu familia reniega de tu fe hay que cambiar, quizás, la manera en que la encarno.

Aprender de los errores es saludable, principalmente cuando tenemos el Espíritu Santo para alumbrar nuestro ser interior para examinar nuestros caminos y hacernos ver lo que no vemos.

Señor, permíteme ver en que debo cambiar y aceptar hacerlo para no vivir cometiendo siempre el mismo error. No me dejes vivir echándole la culpa a la vida, enséñame a corregir mi vida para tener una existencia agradecida. Amén.

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Día de Reconexión 1308 – Viviendo lo que creo.

Jn 11:35 Jesús lloró.

Debo haber tenido unos 12 años y ese chico se paró delante de todo el campamento y dijo este versículo y se sentó. Yo lo miré, porque no sabía que había versículos tan cortos en La Biblia, pero él pícaramente respondió al desafío del maestro de recitar un versículo con esas escuetas dos palabras. Yo pensé que para decir algo importante se necesitaban más palabras, pero no.

Cuando “Jesús lloró” ante la tumba de su amigo Lázaro no lo hizo por su amigo, Él sabía que Lázaro resucitaría.

14Por eso les dijo claramente: —Lázaro ha muerto, 15y por causa de ustedes me alegro de no haber estado allí, para que crean. Pero vamos a verlo.

23—Tu hermano resucitará —le dijo Jesús.

40—¿No te dije que si crees verás la gloria de Dios? —le contestó Jesús. 41Entonces quitaron la piedra. Jesús, alzando la vista, dijo: —Padre, te doy gracias porque me has escuchado. 42Ya sabía yo que siempre me escuchas, pero lo dije por la gente que está aquí presente, para que crean que tú me enviaste.

Jesús sabía que Lázaro resucitaría, sin embargo lloró. ¿Por qué lloró? Lloró al ver a gente que lo conocían y algunos que creían en Él, arrodillados ante el dolor en vez de estar de pie por la fe.

33 Al ver llorar a María y a los judíos que la habían acompañado, Jesús se turbó y se conmovió profundamente.

 

¿Hay algo malo en llorar? No, por eso Él lo hizo. Lo que conmovió a Jesús es que nadie haya escuchado que Él era la resurrección y la vida, que aquellos que lo habían visto realizar milagros, ahora usaran ese privilegio para hablar mal de Él…

 

37Pero algunos de ellos comentaban: —Éste, que le abrió los ojos al ciego, ¿no podría haber impedido que Lázaro muriera?

 

Lo que quebró el corazón de Jesús es que la gente viva como si no creyera. ¿Llorará Jesús cuando ve como sus seguidores vivimos? ¿llorará cuando nos ve renuentes a perdonar, aferrados a lo material o perturbados por el que dirán? Yo creo que más de una vez El se siente profundamente conmovido cuando nos ve a aquellos que lo hemos invitado a nuestra casa llorar por cosas que El, solo El puede solucionar.

El es la resurrección y la vida; pero también El es nuestro sanador, El es el camino, El es la verdad, El es el que me prospera, El es mi cuidador, El es mi libertador, El es todo eso y mucho más… ¿Por qué te abates alma mía? Se preguntaba el salmista…

Si digo que creo, entonces, debo creer… Jesús lloró y cuando lo hizo cuestionó la fe de aquellos que siendo creyentes lloraban “como aquellos que no tienen esperanza”, dijo Pablo.

Hoy es un día para alegrar el corazón de Jesús y no para desgarrarlo con mis inconsistencias. Hoy voy a vivir por fe y para fe, porque el justo por la fe vivirá… Hoy voy a creer que Él es todo suficiente para cualquier necesidad y que no se dormirá Él que me guarda. Hoy no solo voy a creer, sino a vivir como lo que soy… un creyente en Jesús!!!

Señor, que haya una concordancia entre lo que creo y lo que vivo… no permitas que el dolor me haga olvidar que vos estás a mi lado y que nada hay imposible para vos. Yo se que si creo, veré la Gloria de Dios!!! Amén.

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Día de reconexión 1304 – Último día.

«Pero Dios le dijo: “¡Necio! Esta misma noche te van a reclamar la vida. ¿Y quién se quedará con lo que has acumulado?”» Lucas 12:20 NVI

Ayer estaba caminando y un guía turístico señaló una casa y me dijo: “Acá vivía Gabriel García Márquez”. Al rato señaló otra casa enorme y me dijo: “Acá vivía el hombre más rico de Colombia. Y agregó: “Y los dos se fueron pelao, patrón, no se llevaron nada”.
Me reí de la ocurrencia, pero hoy al leer la parábola de Jesús me acordé. Hay gente que vive como si nunca se fuera a morir, como si nunca fuera a dar cuentas. ¿Pensaste  que hoy podemos ser llamados a rendir cuentas?

Pero ¡qué tal si ese siervo se pone a pensar: “Mi señor tarda en volver”, y luego comienza a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y beber y emborracharse! El señor de ese siervo volverá el día en que el siervo menos lo espere y a la hora menos pensada. Entonces lo castigará severamente y le impondrá la condena que reciben los incrédulos.» Lucas 12: 45-46 NVI

En el mismo capítulo Jesús continúa con la misma idea, no hay que confiarse porque podemos ser llamados a rendir cuentas en el momento menos pensado. No estoy en contra de proyectar, ni mucho menos de ser previsor, solo tener cuidado de no sacar a Dios de la ecuación de nuestra vida. La actitud correcta es la del siervo que consciente que este puede ser su último momento, lo vive queriendo que cada acto sea el broche de oro de su existencia.
¿Qué tal si hoy oramos como si fuera la última oración que hacemos? ¿Qué tal si le dirigimos la palabra a nuestro prójimo como si fuera nuestra última palabra? ¿O terminamos esa discusión con un abrazo en vez de un puño cerrado? ¿O ayudamos a esa persona con una sonrisa en vez de un bufido? Tal vez sea lo último que hagamos, seamos conscientes de nuestra brevedad.
Jesús terminó su vida con una oración, Esteban pidiendo perdón por sus asesinos, Huss profetizando, Levingston orando de rodillas, vivir de manera gloriosa hace que nuestras vidas sean halladas en orden a la hora de partir.
No puede ser nuestra finalidad en la vida acumular, ganar, imponerse, fuimos creados para servir a Dios y un día daremos cuenta. Felices los que cuando su Señor viniere los hallaré haciendo lo correcto, dijo Jesús.

Señor, déjame vivir este día como si fuera el último que me toca vivir. Que lo viva con santidad, con devoción, con alabanza y con servicio. Déjame ser como Jesus.

«Por eso mantenemos siempre la confianza, aunque sabemos que mientras vivamos en este cuerpo estaremos alejados del Señor. Vivimos por fe, no por vista. Así que nos mantenemos confiados, y preferiríamos ausentarnos de este cuerpo y vivir junto al Señor. Por eso nos empeñamos en agradarle, ya sea que vivamos en nuestro cuerpo o que lo hayamos dejado. Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o malo que haya hecho mientras vivió en el cuerpo.» 2 Corintios 5:6-10

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Día de reconexión 1302 – Paternidad que hace la diferencia.

Gn 18:19Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.

El cumplimiento requiere obediencia. Dios dice que la descendencia de Abraham hará justicia y juicio y esto “hará venir” lo que se ha hablado acerca de él.

¿Cómo se asegurará que su descendencia reciba el cumplimiento? Mandando a su hijos y a su casa. Vivimos en una sociedad donde los padres tras un concepto de individualismo pernicioso no intervienen en la decisiones de sus hijos. Leía un articulo sin desperdicio de Sergio Sinay a propósito de la muerte de estos chicos en una fiesta electrónica de Costa Salguero (Buenos Aires) y el decía:

“Y un eslabón especial de la cadena es la grave epidemia de deserción paterna-materna en el cumplimiento de sus funciones de transmisión de valores, de guiar en la construcción de modelos de vida con sentido y contenido, de enseñar a construir vínculos donde el otro sea un fin y no un medio. Esa deserción se traduce en hijos que crecen con desconocimiento del límite, de la norma, con ausencia de liderazgo, de modelos y referencias para una vida trascendente.” http://www.infobae.com/2016/04/27

Padres que transmitan valores o mejor que le agreguen valor a la vida. El posmodernismo nos ha despojado de valores y hoy la vida navega en un sin sentido que se busca suplementar de cualquier manera.

Abraham tenía que mandar a sus hijos. ¿Cómo se manda?

a.- Viviendo vidas de valores. Quizás esto sea uno de los factores, los padres no se atreven a modelar, mucho menos a pedir a sus hijos que hagan uso de algo que ellos desdeñan. Abraham tenía que vivir lo que iba a mandar a sus futuras generaciones, nosotros también. Si digo que hay que orar, mis hijos tienen que verme hacerlo.

b.- Llevando a cabo una labor de enseñanza. La paternidad es una labor magisterial. Enseñamos a nuestros hijos a caminar, a ir al baño, a nadar, le enseñamos cuales son los peligros, le enseñamos a manejar y a cruzar la calle… pero no hacemos nada con su vida espiritual. Es verdad que para hacer esto debemos vivir una vida de fe, pero ¿dónde quedaron esos hombres y mujeres que enseñaban las escrituras a sus hijos? Necesitamos padres que aparte de enseñar que no hay que poner los dedos en el enchufe, enseñen que no hay que robar. Que aparte de enseñar a no blasfemar, enseñen a bendecir a Dios. Que instruyan en los caminos de Dios a su posteridad….

c.- Pagando el precio de la corrección. Mandar tiene un precio y es el de la popularidad. Cuando asumimos paternidad quedamos encerrados en el amor por alguien y la necesidad de corregir al precio de la simpatía a sea misma persona. No podemos ser amigos de nuestros hijos, somos padres y los padres corrigen. Elí, el sumo sacerdote de los tiempos de Samuel, recibió una dura reprimenda de Dios: 1 Sa 2:29 “¿Por qué, pues, tratan ustedes con tanto desprecio los sacrificios y ofrendas que yo he ordenado que me traigan? ¿Por qué honras a tus hijos más que a mí, y los engordas con lo mejor de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?”

Hoy es un día para demostrar nuestro amor a Dios adoptando, recuperando o reforzando nuestro rol de padres, de instructores, para que “haga venir Jehová sobre “mí” lo que ha hablado acerca de “nosotros””. No hay fecha de caducidad en esta labor, no importa la edad de tus hijos… empecemos hoy aceptando nuestra ausencia de años anteriores.

Señor deseo ser un buen padre, pero deseo serlo primero para vos. No permitas que esta sea un área deficiente en mi vida… Ayúdame a mandar a mis hijos para que Vos hagas venir sobre nosotros lo que has prometido. Amén.

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Día de recolección 1301 – Dirección: Amargura.

Ef 4:31 Quítense de vosotros toda amargura,

 

Caminaba por las calles y me llamó la atención el nombre de una calle. Aquí como en España muchas calles tienen sus nombres escritos en azulejos enormes que datan del tiempo de la colonia. El nombre de la calle era: Calle de la Amargura. Patricia rápida le explicó al pastor Chamorro que nos acompañaba: esto es para un día de reconexión, me conoce… Y no lo hubiera usado sino fuera por lo que ocurrió a continuación.

Cuando Patricia le aclaró a Daniel Chamorro yo le contesté: ¿Sabes cuanta gente vive en la calle de la amargura?, y un hombre que pasaba contestó sin detenerse: Más de la mitad de las personas…

 

Hay tanta gente que vive en la calle de la amargura… uno le pregunta ¿donde reside? y te contestan: Amargura 777, Amargura perfecta. ¿Por que? Porque han elegido que sea así, no pudiendo perdonar, no pudiendo resetear su existencia se han quedado tildados en una situación adversa de su niñez, de una relación y por ello viven amargados. La característica del amargado es que cualquiera que se acerca a él, esperanzado de encontrar alguien al que amar, al conocerlo huye despavorido y asi se aumenta su amargura.

Eso le pasó a Israel cuando acababan de salir de Egipto…

 

Ex 15:22 E hizo Moisés que partiese Israel del Mar Rojo, y salieron al desierto de Shur; y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua. 23 Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara.

 

Hay gente que viene al amargado y ni bien le echan un sorbo arrugan la cara… Nadie le gusta un amargado… gente con cara de limón, siempre con el seño fruncido, con el pesimismo a cuesta, siempre proyectando la culpa en otro, o buscando razones para quejarse de la vida. Tal vez, suene doloroso si eres uno de ellos, pero necesitas cambiarte de domicilio, múdate de la calle de la amargura.

La solución para salir de la amargura es la cruz…

 

25 Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron.

 

El árbol de la cruz endulza la vida. Quizás el que lee esto es creyente, pero por alguna razón no ha llevado a la cruz sus expectativas, no ha llevado a la cruz sus ambiciones, no ha llevado a la cruz sus heridas. Hay gente que siendo creyente no ha renunciado al sentido de abandono, no ha crucificado sus deseos y sus ambiciones… Es creyente, pero vive amargado, esta siempre pendiente de lo que otros tienen, de lo que otros consiguen, es infeliz.

 

Hoy es un día para permitir que Jesús nos mude de la calle de la amargura a la calle del gozo, porque dice la Biblia que: “En tu Presencia hay plenitud de gozo”.

 

Señor, no soy amargado, pero por las dudas, renuncio a la amargura y a amargarle la vida a las personas. Déjame abundar en el gozo de tu Presencia para mi vida. Amén.

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Día de Reconexión 1297 – La familia, determinante social.

Israel tiene un problema enorme, no es un tema económico, ni político, su problema es un problema moral. Nunca las adversidades sociales son solo eso, las causas de cualquier problema tienen sumidas sus raíces en un tema espiritual.

Ya de antaño el profeta Elías le espeta esto al rey Acab, cuando este le acusa de turbar a Israel con su palabra profética, Elias le responde no son los árboles los que sostienen las raíces sino las raíces las que sostienen el árbol.

«—No soy yo quien le está causando problemas a Israel —respondió Elías—. Quienes se los causan son tú y tu familia, porque han abandonado los mandamientos del Señor y se han ido tras los baales.» 1 Reyes 18:18 NVI

Una familia con responsabilidad pero sin santidad trajo la desgracia sobre una nación. Acab se había casado con Jezabel y Acab fue quebrado en su voluntad y abandonó a Dios e inclinó la balanza a favor de la idolatría.

Cuando veamos situaciones que causan problemas, miremos las familias.

¿Cómo está tu familia? Los problemas que nos aquejan nacen en las familias. Si pudieramos trabajar más en nuestras familias que es nuestra primera sociedad tendríamos mayor efectividad en toda la sociedad .

Familias acopladas, padres o madres ausentes, divorcios, riñas, violencia de género, degradación sexual, horfandad funcional… Entre otras cosas son déficit que la familia debe enfrentar y revertir para cambiar esta tendencia que se expresa en una realidad adversa.

Necesitamos un liderazgo familiar que traiga bien para nuestra sociedad. La familia es el factor determinante del bien de Dios y nuestra mayor contribución para el cambio social. Por ello se la ataca tanto y por eso se hace imperante determinar invertir tiempo en ella.

Josue consciente de esto, exclamó aquella declaración:

«Pero si a ustedes les parece mal servir al Señor, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir: a los dioses que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Éufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuya tierra ustedes ahora habitan. Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor.» Josué 24:15 NVI

La decisión de un líder involucrará a la familia del líder, porque ¿como podemos liderar ajenos sino lideramos propios? Esa es la razón para que Pablo pida esto como exigencia de liderazgo en la iglesia:

«Debe gobernar bien su casa y hacer que sus hijos le obedezcan con el debido respeto; porque el que no sabe gobernar su propia familia, ¿cómo podrá cuidar de la iglesia de Dios?» 1 Timoteo 3:4-5 NVI

Si vamos a cambiar la sociedad deberemos trabajar en nuestras familias. Vuelvo a preguntar: ¿cómo está tu familia?

El otro día una persona divorciada andaba viéndose a escondidas con su nueva pareja… Nos preguntamos acaso ¿cuál es el mensaje que le da a sus hijos? ¿Nos extrañaremos ques ellos también vidas de fachada o de ocultamiento? Debemos trabajar en nuestras familias… Allí sembramos la semilla más poderosa de transformación social.

Señor, ayúdame a ser buen administrador de la Bendicion que mi familia representa. Guárdame de con mi casa le compliquemos la vida a mi nación. Que mi familia sea una familia sanadora. Amen.

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Día de reconexion 1295 – Hormigas

El pasado domingo como siempre, me preguntaron que quería tomar mientras predicaba y yo pedí un té. Melia, una hermana que es servidora prepara el té con miel y eso a mí me encanta. Así que cuando subí ya estaba servida sobre la mesa y humeante. Tomé un sorbo y entonces la vi, amenazante e inquieta una Agroecomyrmecinae se encontraba en el plato del pocillo. Era una típica hormiga negra y debido a ella usted habrá notado, si estuvo allí, que los primeros minutos estuve errático y confuso con mis gestos. La razón por la que mi dedo se ponía repetidamente sobre la mesa no era enfatizar un punto sino simplemente cazar a la escurridiza hormiga. Fueron momentos intensos pero al fin pude atraparla entre mi iPad y la mesa, y esa es la razón por la que sonreí a minutos de haber empezado a predicar!!!

Ga 5:7 Vosotros corríais bien, ¿quién os impidió obedecer a la verdad?
A menudo el diablo, al darse cuenta que no puede detenernos, nos distrae y entonces perdemos el enfoque y la intensidad en nuestra vida cristiana. Preocupaciones, problemas, pensamientos inapropiados, ocupaciones que se salen de control, son hormigas escurridizas que se nos filtran en medio de algo súper trascendente. Sé que no parecía una, pero cuando Pedro caminaba sobre las olas, el viento y la tormenta fue una “hormiga” la que lo sacó o mejor dicho lo hundió. ¿Y Guiezi? ¿No fue la codicia, una “hormiga negra”, que lo hizo perder su lugar como siervo del profeta? Piénselo de esta manera, muchas cosas se mueven a nuestro alrededor para distraernos.
Pienso que no podemos perder el enfoque, el porqué del objetivo de nuestra vida. Ayer, hablando con un hermano, le compartía mi pensamiento sobre las hormigas del alma y él me admitía que buena parte de este año anduvieron distrayéndolo.
Como toda plaga para ser eliminada debemos atacar su nido o madriguera, de lo contrario viviremos matando de a una a estas desgraciadas.
Donde se origina esa inseguridad, esa insatisfacción, esa ira o esa avaricia, está el foco que hay que atacar para asegurarnos paz en el llevar a cabo de nuestra misión.
Seguramente deberás entender tu valor, tus dones y capacidades, saber que tu Dios está al comando de tu vida.

No deberíamos ser distraídos de la razón por la cual vinimos a esta tierra que es servir a Dios. Hoy es un día para re confirmar nuestro llamado y atacar el nido de toda distracción, manteniendo nuestra mirada en Jesus el autor y consumador de nuestra fe.

Señor que nada me distraiga,  vine a esta tierra para algo más grande que ser alguien, acumular bienes o sentirme apreciado. Gracias porque tu llamado le da sentido a mi vida y me libra de toda distracción. Amen

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Día de reconexión 1294 – Amigo de El.

2 Cr 20:7 ¿No fuiste tú, oh Dios nuestro, el que echaste a los habitantes de esta tierra delante de tu pueblo Israel, y la diste para siempre a la descendencia de tu amigo Abraham?

Yo puedo ser amigo de muchos pero quien sabe si alguien me considerará su amigo. En el pasaje Dios se encarga de destacar por su siervo que Abraham es su amigo. Eso significa que en una reunión se presenta Dios y Abraham y cuando Dios lo tiene que presentar dice: Este es Abraham, mi amigo. ¡Que tremendo privilegio!!!

Dios es amigo de todos los hombres, pero no todos los hombres son sus amigos. Es un hecho que en la Biblia solo Abraham es llamado “amigo de Dios”.

¿Cómo un hombre puede llegar a ser amigo de Dios? Quizás la clave este en aquel pasaje que habláramos estos días en las reuniones.

Gn 18:17 Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, 18habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra? 19Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.” – se pregunta Dios en el consejo de la Trinidad.

Para ser amigo de Dios debo ser alguien que lo respete y que busque agradarle. Antes de poner objeciones a esto, debemos entender que nadie se vuelve amigo de alguien ofendiéndolo. A nuestros amigos humanos le respetamos sus espacios y sus gustos, y de hecho tratamos de no ofenderlos. Jesús dijo:

Jn 15:14 Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. 15 Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque os he dado a conocer todo lo que he oído de mi Padre.

Como quisiera ser amigo de Dios!!! Se que Dios es mi amigo, pero como quisiera yo ser amigo de Jesús… Cuando soy amigo de Dios, Él me visita en mi casa, se sienta en mi mesa… Mucha gente se encuentra con Dios en el altar, pero a Abraham un día Dios lo visitó en su casa, se sentó a su mesa y se comió un asado con su amigo!!! Que privilegio!!! Para ser amigo de Dios tendré que llevar el altar a casa, a mi trabajo, a esta madrugada de oración…

Hoy es un día para avanzar en ofrecerle mi amistad, a Abraham le llevó años convertirse en amigo de Dios, la amistad es una relación en crecimiento… espero poder avanzar en esta dirección!!!

Señor, gracias por tu amistad, pero quisiera avanzar en ser tu amigo, en caminar contigo, en que me abras tu corazón sabiendo que no lo voy a herir, que no lo voy a obviar… quisiera ser tu amigo, como tú lo eres conmigo. Gracias por escucharme siempre, quiero hacer lo mismo con vos. Amén.