Los chicos eran pequeños y fuimos de vacaciones a Córdoba. Realmente no sabíamos donde ir así que nos metimos por ahí… la idea recorrer algún camino de montaña. No recuerdo en que lugar nos detuvimos y empezamos a caminar… de pronto allí en medio de la montaña había un pequeño hilo de agua, al mirar más arriba no había nada y al mirar hacia abajo había un continuo fluir… Sin darnos cuenta habíamos encontrado una vertiente… en medio del pasto, sin ninguna razón, estando seco todo alrededor, se había formado un manantial. Arriba en la montaña había un enorme deposito de agua y la filtraciones condujeron el agua allí, a nuestros pies… emocionante era ver los borbotones de agua surgir de en medio de la hierba.

 

2 Pe 2:17Estos individuos son fuentes sin agua,

 

Un manantial origina en una  filtración de agua, lluvia o nieve que brota en otro lugar de menor altitud. Según la característica puede ser permanente o efímero. Pedro dice que algunas personas que han conocido a Dios pero luego se dedicaron a los placeres son fuentes que en algún momento tuvieron agua, pero cuando hoy va a ellos no encuentra nada, solo queda el rastro de lo que alguna vez fue.

Jesús dijo:

Juan 7: 38 De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva.

 

No somos más que manaderos de agua, surtidores que reflejan cuanto contacto tenemos con el deposito de agua viva. Los manantiales se clasifican por la magnitud de agua que surge de ellos, siendo los de primera magnitud los que surten más de 2800 lts por segundo. Para ser un manantial de este tipo debe haber una comunicación con la fuente libre, sin obstáculos, con canales de todo tipo. Luego la calificación va decreciendo hasta llegar a la octava magnitud que da 8 ml/s y luego está el cero magnitud… que son los que nombra Pedro fuentes sin agua.

No importa cuanta agua hayamos dado en el pasado si hoy dejamos que un pecado, que una altivez, que una terquedad, que una fidelidad equivocada obstruya el fluir… será cercenada nuestra capacidad de manar… Tendremos menos agua… no porque el deposito se haya extinguido sino porque nos habremos vuelto menos impermeables. Si cambiamos nuestro quebrantamiento en dureza por no querer perdonar, por no querer obedecer, por no querer servir, lo que haremos es deviar el recorrido del agua de vida. El agua sigue el camino con menor resistencia…

 

«Dios se opone a los orgullosos,

pero da gracia a los humildes».

1 Pe 5:5

 

Esta gente de 2 Pedro fueron lugar donde fluía el agua pero ahora a consecuencia de sus actitudes, se habían convertido en un lugar donde alguna vez había brotado Dios. Mi desafío de hoy es verificar mis canales, limpiar mis avenidas, desobstruir mis conductos para que fluya en mí. No puedo vivir con el recuerdo de lo que fui, hoy necesito que fluya en mí.

Cuando Israel estaba en el desierto, tuvo sed y Dios mandó a Moisés golpear la roca. Dice que lo hizo y fluyó el agua. No puedo dejar de pensar que había una multitud sedienta, que el agua estaba allí a casi flor de tierra, pero no podía salir, porque faltaba un quebrantamiento para que el agua fluyera. La provisión del Espíritu Santo está allí a la distancia de un golpe divino para hacer de nosotros un manantial de primera magnitud. Hoy oro como Roberts… Doblégame, Señor, Doblégame…

 

Fluye en mí, fluye en mí

Espíritu Santo, fluye en mí

El ayer ya pasó, te necesito hoy

Espíritu Santo, fluye en mí.