Mt 13:44 …y vendió todo lo que tenía..

 

El precio de lo que anhelas no está dado por lo que das, sino por lo que aún retienes. ¿Cuánto anhelamos la Presencia de Dios moviéndose en nuestras vidas? ¿Cuánto deseamos ver las personas entregadas a Dios? ¿Qué tanto nos importa el reino de Dios y su justicia? Solemos responder diciendo lo que estamos dando para alcanzar ese objetivo… pero la respuesta no está en lo que das… sino en lo que retienes.

Hace un tiempo atrás un varón me hablaba de lo que había dado para el reino de Dios… y no me contaba un montón de cosas que se había guardado. Acán entregó seguramente mucho más de lo que guardó bajo su alfombra… pero fue por eso que trajo anatema a su casa. Ananías y Safira entregaron muchísimo más de lo que retuvieron pero fue eso lo que los fulminó. La viuda pobre encontró en quedarse sin nada el camino para ser notada por Jesús. Pablo decía de su propia experiencia:

 

Filp 3:7 Sin embargo, todo aquello que para mí era ganancia, ahora lo considero pérdida por causa de Cristo. 8 Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo 9 y encontrarme unido a él.

 

Si a Dios le deslumbrara lo que damos los ricos de la historia de la viuda pobre se hubieran llevado el oscar… pero daban de lo que les sobraba y Dios quiere que demos todo. El hombre de la parábola vendió todo… el mercader hizo lo mismo… al joven rico se le pidió lo mismo… ¿Dios me quiere pobre? No, Dios nos quiere dependientes… sin nada que nos de una sensación de seguridad, ni material, ni afectiva, ni religiosa… por eso también se nos pide amarlo por encima de todo, por eso se le pide al religioso Nicodemo que nazca de nuevo. Dios no está obligado a escucharme porque soy pastor, por lo que di por el evangelio y toda esa perorata… necesito que me escuche porque sin El yo me muero, porque si me dejan todo lo que tengo pero en esta mañana El no me habla y entonces todo lo demás deja de ser importante… Por eso lo primero que hago hoy es buscarte, porque un encuentro con vos me calibra la vida… pone verdadera dimensión a mis situaciones y desdramatiza mis delirios de “drag queen” que a veces me agarran… Elías en su encuentro con Dios recibió lo que necesitaba y Dios no le respondió porque Elías había hecho caer fuego, llover sobre la tierra… le respondió porque el tipo pudo dejar todo… hasta el siervo… durante 40 días para encontrarse con Dios. Sé que estaba huyendo, sé de su depresión… pero nadie de todos los que hemos criticado a Elías vamos a salir de esta tierra en carro de fuego!!! Así que, calladitos somos más bonitos!!! Tenemos que aprender a jugarse la vida por un encuentro con Dios.

 

Hoy es un día para vender lo que tengamos aún en nuestro poder… fama, prestigio, orgullo, todo lo que nos de seguridad… todo por el tesoro, todo por la perla de gran precio, todo por El. Aún es verdad el todo por el todo… Yo le doy todo a Él y Él me da Todo de Él.