“Si la historia la escriben los que ganan, quiere decir que hay otra historia, la verdadera historia…” dice la canción de Baglietto.

 

1 ry 19:10―Me consume mi amor por ti, Señor Dios Todopoderoso —respondió él—. Los israelitas han rechazado tu pacto, han derribado tus altares, y a tus profetas los han matado a filo de espada. Yo soy el único que ha quedado con vida, ¡y ahora quieren matarme a mí también!

 

Que manera de ver la historia!!!

 

En el capitulo anterior, el pueblo de Israel termina gritando:

 

1 Ry 18:39 Cuando vieron esto, todos se postraron y exclamaron: «¡El Señor es Dios! ¡El Señor es Dios!»

 

El altar de Dios en el mismo capitulo es reconstruido por el mismo Elías:

 

1Ry 18:30b Como habían dejado en ruinas el altar del Señor, Elías lo reparó. 31Luego recogió doce piedras, una por cada tribu descendiente de Jacob, a quien el Señor le había puesto por nombre Israel. 32Con las piedras construyó un altar en honor del Señor, y alrededor cavó una zanja en que cabían quince litros de cereal.

 

Y los únicos profetas que vemos muerto en la ultima semana son los profetas de baal que el mismo Elías ajustició:

 

1 Ry 18:40 Luego Elías les ordenó: ―¡Agarren a los profetas de Baal! ¡Que no escape ninguno! Tan pronto como los agarraron, Elías hizo que los bajaran al arroyo Quisón, y allí los ejecutó.

 

Elias cae victima de su mirada depresiva y agotada después de un esfuerzo mayúsculo. Elías es victima de la repetición de tres años y medio de ostracismo obligatorio, de contemplar los alardes de la maldad….

Entonces cuando Dios le pregunta donde esta parado, el canta la historia que se escribe en el palacio, sin darse cuenta que hay otra historia, la verdadera historia…

A la luz de los hechos desafortunados que vivimos los últimos meses podemos terminar este año mirando de manera negativa historia. Mientras la televisión aún sigue repitiendo la agresión vándala de unos pocos en las plaza pero que tiraban piedras como si fueran pulpos… podemos llegar a pensar que esa es la historia… pero hay otra historia, la verdadera historia.

Los datos sesgados por nuestros estados de animo no pueden opacar la óptica espiritual del asunto. Hay un mover de Dios en la Argentina, lo veo cada día, cuando una persona es salvada, cuando un hogar es reconstruido, cuando un preso conoce el evangelio, cuando un enfermo es curado, cuando un joven es recuperado de las drogas… es un mover incesante, un ejercito de millones de cristianos a diario nos levantamos para servir a Dios cada día. Ni siquiera somos los siete mil que no vio Elías, somos muchísimos más.

El evangelio está avanzando, es insipiente, pero cuando oigo a un pastor que es diputado expresar su pensamiento en la cámara de diputados siento la profunda convicción que esto solo es el comienzo… los santos vienen marchando. En cada ciudad donde vamos se acercan cientos a oír un musical del nacimiento de Jesús, la gente cree, las familias son bendecidas, la tierra es sanada…

Se que es más fácil creer el relato, pero hay otra historia. Por eso como le dijera Dios a Elías, siento que el Espíritu me guía a decirte a vos:

 

«Levántate y come, porque te espera un largo viaje».

 

Hoy es un día para renovar fuerzas, hay un relato oficial, pero hay un relato verdadero y es el que sigue el guión del cielo y se viene cumpliendo inexorablemente.

 

Fil 2: 9 Por eso Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre

que está sobre todo nombre, 10 para que ante el nombre de Jesús

se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra,

11y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.