En estas semanas los hombres que integramos nuestra red, hemos recibido un desafío nacido en el seno del grupo de pasarnos la antorcha… cada día uno escribe una reflexión espiritual y le pasa el desafío a otro para el día siguiente. Buscamos terminar el año encendidos… y hemos sido día a día ministrados por lo que el Espíritu nos dice a cada uno en particular… Cada día cuando termina el devocional se nombra al siguiente y se le dice: Le paso el desafío a…. ¿lo aceptas?

Hoy, para completar la vuelta, me tocó a mi… y bueno, lo quiero masificar… quiero hoy que nos convirtamos en antorchas.

 

Jn 5:35 El era antorcha que ardía y alumbraba; y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz.

 

Jesús está hablando de Juan y dice de él que era una antorcha. Juan no portaba una antorcha, él era una antorcha. Juan estaba encendido, Juan ardía y alumbraba. Si alguien se acercaba a Juan debía estar seguro de dos cosas: que se iba a quemar y que iba a quedar expuesto. Eso le pasó a Herodes:

 

Mr 6:20 porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo mantenía protegido. Y cuando le oía se quedaba muy perplejo, pero le gustaba escucharlo.

 

Juan no era alguien agradable en sus modos, pero una antorcha quema… sin embargo, cuando Juan estaba no había oscuridad… porque una antorcha alumbra.

El desafío de hoy es estar tan encendido que seamos como Juan, un antorcha que arde y alumbra. Arder de tal manera que demos calor al que está con su corazón frio, que demos luz en medio de una generación a oscuras… ¿Cómo lograrlo?

 

Mt 5:16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

 

Jesús decía que sus discípulos estamos dotados de una luz interna, de una llama interior, el Espíritu Santo nos habita… Yo puedo arder y alumbrar!!!

Hay en nosotros un deposito interno que permite que seamos antorchas encendidas!!! Alumbremos… dando una palabra de antorcha, orando con el fuego del Espíritu, testificando con la luz de Cristo, confrontando las tinieblas con la verdad, abrazando con el calor del amor de Dios al necesitado…

Yo quiero ser una antorcha que arde y alumbra…

 

Hoy te paso la antorcha para que hagas arder y alumbrar a otros… ¿Aceptas el desafío?